Las estrategias del demonio para confundir y desviar a las personas pueden dividirse en dos categorías. La primera es cambiar las apariencias de la realidad, haciendo parecer lo bueno malo y lo malo bueno, y la segunda es explotar las debilidades propias del ego del ser humano. Este artículo explica en detalle casos puntuales de cada estrategia.
Explicación de un Hadiz del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, sobre el peligro de la envidia, realizada por el hermano Hicham Abdusalam Mohammadi.
Conferencia dictada en el Congreso Islámico de Melilla, organizado por la asociación Badr en Mayo del 2008. La moderación que lleva a un balance entre sociedad y religión y que a su vez permite el es-pacio para el desarrollo de una identidad propia del musulmán hispano parlante en occidente se llega a través del entendimiento de la legislación Islámica (Shari’ah) y su debida aplicación teniendo en cuenta el tiempo, el espacio y las aptitudes y capacidades de los individuos.
El Islam enseña la moderación, el equilibrio en todos los aspectos de la vida. Uno de estos aspectos es la alegría y la tristeza. El equilibrio de las emociones se alteran por dos razones: una alegría exagerada que deviene en euforia, o una tristeza desmedida que deviene en depresión. En un Hadiz, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ciertamente, se me ha prohibido emitir dos expresiones tontas y perversas, una que se emite de manera eufórica cuando sucede algo favorable, y el otro que se expresa con depresión cuando llega una calamidad”.